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A nadie se le escapa que el guante para ciclismo aporta comodidad, agarre y protección. Muchas caídas con un guante puesto bajan de la categoría de accidente a incidente. Sin guantes, todas son un accidente.

En verano solemos usar el guante corto y el largo en invierno. Esto es lógico si pensamos que el guante largo del que hablamos, además, se ha diseñado para proteger del frío.

Pero ¿qué pasaría si usáramos un guante largo en verano? No uno de invierno grueso, sino de un guante fino, pensado para días calurosos, pero de dedos largos.

Pues nuestra experiencia es más que positiva. Un guante largo de verano podría incrementar la sensación de calor, pero apenas nada. Sin embargo, en lo referente a la protección frente a arañazos por ramas o zarzas o heridas en las yemas de los dedos por caída, el guante largo de verano para bicicleta es todo un descubrimiento.

Si eres un ciclista de nivel que monta en bicicleta en la montaña, que practicas XC, XCO, gravel o Enduro, el guante largo para verano compensa por los mínimos inconvenientes frente a sus muchas ventajas.

Además, dependiendo de la zona en la que vivas, puede ser tu guante único para primavera, verano y otoño.

Alguien dirá que no lo soportaría, que las manos le arden o que monta en bici a 40 grados. Pues no, en ese caso puede que el guante largo no sea para ti. Para el resto, sólo tenemos que deciros que lo probéis. Nosotros ya lo usamos en carretera también.

En la gama de Roeckl hay un guante llamado Mori que se ha diseñado para llevarlo todo el año por su dorso micro perforado y elástico. La palma del guante con tecnología Durasense se ajusta perfectamente y mejora el agarre. Por si fuera poco, no tienes que quitártelo para tocar la pantalla del móvil o dispositivo GPS. Y para los días de calor, el pulgar se ha diseñado para que puedas quitarte el sudor con él.

Búscalo en las mejores tiendas o en la web de Vic Sports.